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Tiempo de lectura: 3 minutos

La mayoría de las deudas en España prescriben a los cinco años, según el artículo 1964 del Código Civil. Pero hay una trampa que lo cambia todo: cada reclamación formal reinicia el contador desde cero. Por eso, en la práctica, casi ninguna deuda prescribe sola.

Aquí tienes los plazos por tipo de deuda, cómo funciona el reinicio y qué hacer si te reclaman una deuda vieja.

Los plazos, por tipo de deuda

Tipo de deuda Plazo de prescripción Base
Préstamos personales, tarjetas, financieras 5 años Art. 1964 CC (desde 2015)
Facturas de luz, agua, teléfono y similares 5 años Art. 1966 CC
Deudas con Hacienda 4 años Art. 66 LGT
Deudas con la Seguridad Social 4 años Ley General de la Seguridad Social
Deuda hipotecaria 20 años Art. 1964.1 CC

Un apunte para deudas muy antiguas: hasta la reforma de 2015 el plazo general era de quince años. Las deudas nacidas entre octubre de 2005 y octubre de 2015, si nadie las reclamó por el camino, prescribieron como muy tarde el 7 de octubre de 2020.

La trampa: el contador se reinicia

El plazo no corre en silencio. Según el artículo 1973 del Código Civil, cualquier reclamación fehaciente del acreedor (un burofax, una demanda) o cualquier reconocimiento de la deuda por tu parte interrumpe la prescripción y el contador vuelve a empezar de cero. Y aquí el detalle que las empresas de recobro conocen muy bien: pagar una pequeña cantidad «como gesto de buena voluntad» o firmar un plan de pagos cuenta como reconocimiento. Si una deuda está cerca de prescribir y haces un pago simbólico, acabas de regalarle cinco años más al acreedor.

Prescribir no es lo mismo que salir del fichero

Se confunden constantemente y son cosas distintas. Los datos en ASNEF tienen su propio límite de cinco años desde el vencimiento, pase lo que pase con la deuda. Y al revés: salir del fichero no borra la deuda. Eso sí, una deuda prescrita ya no es exigible, y por tanto tampoco debería seguir anotada: si te encuentras una, pide la supresión siguiendo los pasos de cómo salir de ASNEF.

La prescripción no funciona sola: hay que alegarla

Otro matiz que casi nadie cuenta. Si te demandan por una deuda prescrita y no dices nada, el juez puede darle la razón al acreedor: la prescripción hay que alegarla, no se aplica de oficio. En la práctica: si te reclaman una deuda que crees prescrita, no la ignores; responde, por escrito, diciendo que está prescrita y que no reconoces la deuda, sin pagar nada.

Te reclaman una deuda vieja: qué hacer, en orden

1. No pagues nada todavía, ni un euro simbólico, ni firmes ningún acuerdo.

2. Pide por escrito el detalle: origen de la deuda, fecha de vencimiento y última reclamación fehaciente. Quien reclama tiene que poder acreditarlo.

3. Haz las cuentas con la tabla de arriba, contando desde el vencimiento o desde la última interrupción real.

4. Si está prescrita, respóndelo por escrito y comprueba que no siga en los ficheros: aquí tienes cómo consultarlos gratis.

5. Si no lo está, negocia cuanto antes: la deuda sigue generando intereses de demora y el escenario final es el embargo. Y si para cerrarla necesitas financiación, mira las opciones reales en préstamos con ASNEF antes de aceptar cualquier cosa.

Base legal: artículos 1964, 1966 y 1973 del Código Civil (plazos reformados por la Ley 42/2015, con régimen transitorio hasta octubre de 2020) y artículo 66 de la Ley General Tributaria. Revisado en agosto de 2026.

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SuperDinero es una marca de SUPER DINERO LIMITED (Reino Unido, Company number 16823145). Contenido revisado por Bruno Velázquez, responsable de contenidos. Actualizado en agosto de 2026.

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Bruno Velazquez

Bruno es redactor en SuperDinero y se encarga de escribir para que cualquier persona pueda entender el complicado lenguaje de las finanzas y los préstamos. Entre sus pasiones está la lectura, sobre todo un buen libro de economía, y si no está leyendo seguro que está jugando un partido de pádel.