Skip to main content

Reunificación de deudas: una sola cuota que sí puedas pagar

Reunificar deudas es juntar todo lo que pagas cada mes (préstamos, tarjetas, minicréditos) en un único préstamo con una única cuota, más baja que la suma de todas las anteriores.

La cuota baja de verdad. Y también es verdad que pagarás durante más tiempo y, casi siempre, más en total. Aquí tienes las dos mitades de la historia, los costes reales y una calculadora para verlo con tus números antes de firmar nada.

¿Cuánto bajaría tu cuota?
Y lo que pagarías en total, que es la otra mitad de la verdad.
Nuevo plazo
Interés estimado (TIN)
Nueva cuota única
191,13 €/mes
Pagarías 428,87 € menos al mes
Total a devolver: 34.403 €
De los cuales intereses: 14.403 €
Cálculo orientativo (cuota constante), sin comisiones, seguros ni otros gastos. El tipo real depende de tu perfil y de si hay garantía.
Pedir mi reunificación

Cómo funciona SuperDinero (y cómo ganamos dinero). No somos un banco ni prestamos dinero directamente. Enviamos tu solicitud a entidades que estudian casos con ASNEF y, si tu préstamo sale adelante, ellas nos pagan una comisión. Para ti el servicio es gratuito y sin compromiso.

SuperDinero es una marca de SUPER DINERO LIMITED (Reino Unido, Company number 16823145). Contenido revisado por Bruno Velázquez, responsable de contenidos. Actualizado en julio de 2026.

Qué es reunificar deudas (y qué no es)

Es cambiar varias deudas por una sola: una entidad te presta lo suficiente para cancelar todo lo que debes (el préstamo del coche, dos tarjetas, un par de minicréditos, un atraso) y desde ese momento solo le pagas a ella, una cuota única con un plazo nuevo.

Hay dos formas de hacerlo. Con garantía hipotecaria, si debes mucho y tienes vivienda: tipos más bajos y plazos largos, pero tu casa responde. Sin hipoteca, con un préstamo personal de consolidación: más rápido y sin tocar la vivienda, con tipos más altos e importes más limitados.

Lo que no es: no es una quita ni un perdón. Debes lo mismo el día después; solo que ordenado y a un ritmo que puedas sostener. El primer paso, de hecho, es saber exactamente qué debes y a quién.

La parte que el anuncio no cuenta: mismo dinero, más tiempo

Un ejemplo con números redondos: debes 20.000 euros y entre todas las cuotas pagas unos 620 euros al mes, con unos tres años por delante. Si lo reunificas a 15 años al 8% TIN, la cuota se queda en unos 191 euros: respiras 430 euros cada mes. Pero el total cambia de bando: de unos 2.560 euros de intereses pasarías a más de 14.400 euros. La misma deuda, casi seis veces más intereses.

Esto no convierte la reunificación en un timo: la convierte en una herramienta seria. Comprar aire cuando te estás ahogando tiene sentido; lo que no tiene sentido es comprarlo sin saber el precio. Por eso la calculadora de arriba te enseña las dos cifras, no solo la bonita.

Cuándo compensa y cuándo no

Compensa cuando el mes no te sale y la alternativa es dejar de pagar.

Si vas encadenando minicréditos para tapar agujeros, si las cuotas suman más de lo que entra o si ya asoma el embargo de nómina, una sola cuota sostenible es objetivamente mejor que el impago: evitas intereses de demora, ficheros y demandas, y las tarjetas revolving y los micros (lo más caro que existe) quedan cancelados.

No compensa para quitarte una molestia pequeña.

Si la deuda es manejable, alargarla solo la encarece. Y la señal de alarma seria: hipotecar tu casa para pagar deuda de consumo convierte una deuda que no podía quitarte la vivienda en una que sí puede. Hazlo solo con un plan realista de pago, no para seguir gastando igual. Si tras reunificar vuelves a llenar las tarjetas, acabarás con la cuota nueva y las viejas otra vez.

Cuánto cuesta reunificar

Los costes que hay que mirar antes de firmar, con sus topes legales donde los hay:

  • Cancelar anticipadamente lo que ya debes. En préstamos al consumo la compensación está limitada por ley: como máximo el 1% de lo que amortices (o el 0,5% si queda menos de un año de contrato). En hipotecas, los topes van del 0,25% al 2% según el tipo y los años, y siempre limitados a la pérdida real de la entidad.
  • Abrir el préstamo nuevo. Comisión de apertura, si la hay, y el interés: compara siempre la TAE y el total a devolver, no la cuota.
  • Si hay hipoteca de por medio: tasación, notaría y registro.
  • Honorarios del intermediario, si usas uno. Las empresas de reunificación e intermediación están reguladas (Ley 2/2009): deben figurar en un registro público y dejar sus tarifas por escrito. Desconfía de quien cobre cantidades importantes por adelantado sin entregarte una oferta vinculante.

Requisitos habituales (y qué pasa con ASNEF)

Lo que mira la entidad es sencillo: que la cuota nueva quepa en tus ingresos. En la práctica:

  • Ingresos demostrables y estables: nómina, pensión o facturación de autónomo.
  • Que la cuota resultante quede en un porcentaje razonable de lo que ganas, contando lo que no se reunifica.
  • Garantía o avalista según el importe. Si te piden avalar a alguien o te lo piden a ti, antes lee qué arriesga exactamente un avalista.

¿Y con ASNEF? Se puede, precisamente porque la operación cancela la deuda que te metió en el fichero: con garantía hipotecaria es la vía habitual. Tras firmar, comprueba que te sacan del fichero: los pasos están en cómo salir de ASNEF.

Cómo se hace, paso a paso

  1. Haz la lista completa de lo que debes: entidad, pendiente, cuota y si tiene comisión de cancelación. Si no la tienes clara, aquí tienes cómo sacarla con tu DNI.
  2. Pide ofertas y compara el total a devolver, no la cuota. Dos ofertas con la misma cuota pueden separarse en miles de euros por el plazo.
  3. Exige la oferta por escrito con TAE, plazo, comisiones y qué deudas exactas se cancelan.
  4. La nueva entidad liquida directamente tus deudas antiguas (no te da el dinero a ti): así nada se queda a medias por el camino.
  5. Te queda una sola cuota. Y una regla de oro: las tarjetas canceladas, cortadas, no guardadas «por si acaso».

Si quieres que estudiemos tu caso, rellena el formulario y lo enviamos a entidades que trabajan reunificaciones: te responden estudiando tu situación real, sin compromiso.

Si la deuda es sencillamente impagable, esto no es lo tuyo

La reunificación reordena deuda que puedes pagar más despacio. Si ni alargando el plazo salen los números, las salidas son otras: negociar quitas con tus acreedores, comprobar si algo ya prescribió, o directamente la Ley de Segunda Oportunidad dentro de un concurso de acreedores. Es un camino más serio, pero existe y está pensado exactamente para ese caso.

Preguntas frecuentes sobre la reunificación

¿Puedo reunificar deudas estando en ASNEF?

Sí, y es de los casos más frecuentes: la propia operación cancela la deuda que te llevó al fichero. Normalmente exigen garantía hipotecaria o un avalista. Una vez pagada la deuda, la entidad debe dejar de informarte al fichero; comprueba que ocurre.

¿Se puede reunificar sin hipotecar la casa?

Sí, con un préstamo personal de consolidación, si el importe total es moderado. Pagarás un tipo más alto y a menos años que con hipoteca, pero tu vivienda queda fuera de la operación, que para muchas personas es lo importante.

¿Qué deudas puedo incluir?

Préstamos personales, tarjetas y revolving, minicréditos, financiaciones de tienda y recibos atrasados. Las deudas con Hacienda o la Seguridad Social suelen ir aparte, con sus propios aplazamientos.

¿Cuánto se tarda?

Sin hipoteca, días: es un préstamo personal más. Con garantía hipotecaria, semanas, porque hay tasación y firma ante notario por el camino.

¿Reunificar limpia mi historial?

Cancela las deudas viejas, y con ellas deben desaparecer las anotaciones en ficheros de morosidad. El préstamo nuevo, eso sí, quedará declarado en la CIRBE como cualquier otro: eso no es malo, es lo normal.

Datos legales de esta página: Ley 5/2019 de crédito inmobiliario (art. 23, compensación por reembolso anticipado), Ley 16/2011 de crédito al consumo (art. 30) y Ley 2/2009 (registro y obligaciones de los intermediarios). Última revisión: agosto de 2026.

Solicitar préstamo